- No desnudo el acero salvo para matar; ni por diversión, ni por entretenimiento, ni para demostrar nada a nadie – dijo Amandill mientras desafiaba con la mirada al que llamaban el Inquebrantable, su General.
- ¿Tienes algún tipo de reparo con luchar con las manos desnudas? – repuso con sorna, pero algo contrariado, pues nadie había osado a negarse a cruzar la espada con él, a no ser por miedo.
- En absoluto, una paliza se la lleva cualquiera (y tú vas a morder el polvo)
Daynthayrath tenía dos cosas claras: no le caía bien pero nadie podía decir que no tuviera unos cojones de acero.
Amandill Grull a Daynthayrath Ryll
(Historias de Nohm)





Me gusta
Mucho
El primo Amandill es la leche
Información Bitacoras.com…
Valora en Bitacoras.com: - No desnudo el acero salvo para matar; ni por diversión, ni por entretenimiento, ni para demostrar nada a nadie – dijo Amandill mientras desafiaba con la mirada al que llamaban el Inquebrantable, su General. - ¿Tienes al…..
- Nunca terminó de agradarme ese bancal de violetas – Kylerath suspiró, observando con sus ojos bicolores el devastado arriate. – Parece ser que el Caballero Amandill Grull es tan hábil con sus puños, como con su la lengua – anadió con imperceptibles modos.
- ¿Azucenas, tal vez? – sugirió con una sonrisa inocente en sus dulces labios, Umciell. – Quizás tu honorable y venerado padre haya encontrado, por fin, la horma de su zapato – apostilló con inapreciables cambios de expresión.
Kylerath Ryll Luorell y Umciell Ryll, constatando los redaños de Amandill Grull y la inquebrantabilidad de Daynthayrath Ryll.
Amandill no fluirá en armonía, pero nadie puede negar que ese elfo tiene estilo