De lo que le dijo un Señor de renombre a un cretino

Vuestra merced me acusa de Invertido,

Eso será porque sus oídos oyen

De mis labios pútridas y airadas palabras ¿tal véz?

Y quizás porque salen de mi ano

Floridos y rimbombantes pareados.

¿Sodomita? No, yo soy de aquí mismo

A tan lejos no he llegado en mis escarceos.

Ni sado ni sodo, si por vocales anda despistado

Que no me molesta amablemente explicárselo.

Mi dieta es de lo más sencilla

No, no como rabos ni flores,

Mejor un buen trozo de carne

Cuantas veces me place,

Soy de buen paladar

Y las hortalizas los viernes

Y las fiestas de guardar

Un consejo gratuito le voy a brindar

Preocúpese por lo que sale de su boca

Y de sus acciones impropias y pías

Que yo me guardo de lo que entra por la mía.

Por Thallayn Luorell

Historias de Nohm