Sobre las luces y las sombras (2)

Sí amor, te quiero, tanto que duele,
Pero no puedo descender al pozo y sacarte.

No amor, no se han apagado las luces, no.
La oscuridad la llevas contigo adentro.

No amor, enciende la luz que llevas escondida,
Y verás, verás debajo de tus pies la senda.
Encontrarás así la salida

por Arminda C. Ferrera