La sombra que se cierne (La piedra de las Almas)

Patch – Apocalyptica

“- ¿Existe el infierno, Padre? – Preguntó aquella campesina de ojos llorosos, antes de ser degollada por el verdugo, otra vez- ¡Ayúdeme, por favor, padre! No quiero morir.

Y como en aquella ocasión, él le dio la espalda; no paró la mano de la muerte, por miedo a que la siniestra sombra decidiera llevarlo a él en su lugar.

De nuevo, estaba rodeado de cadáveres, con el olor a sangre empapando su recuerdo y las voces lacerantes atravesando su cabeza. Cruzó el terreno sorteando los cuerpos sucios, blanquecinos, inmóviles, que yacían en el barro. Pronto el hedor sería insoportable. Un festín de cuervos.

Miró al cielo en busca del sol, para que la gracia de su diosa descendiera de las alturas e iluminara la senda que debía seguir. Pero estaba encapotado. No podía saber si rompía el alba o anochecía.

Estaba atrapado en ese valle de lágrimas, sombras y muerte. ¿Cuántas veces debía recorrer aquel camino?  Cayó de rodillas al suelo para implorar el perdón por su cobardía, cerró los ojos con fuerza.

Por unos instantes nada vio, ni sintió, ni escuchó… y podría ser que la paz ansiada hubiera llegado, por unos momentos eso fue lo que pensó. Sin embargo, de repente estaba en otro lugar, donde una inmensa hueste, de la que no hallaba final, se extendía ante sus ojos. Ejércitos de diferentes épocas y lugares, de pueblos y razas dispares, aguardaban en la frontera. Sus pendones ajados ondeaban, sus armaduras oxidadas y sus armas estaban dispuestas para la batalla. Aguardaban la señal, la estrella en el cielo”

Este fragmento pertenece al Capítulo XII de “La Piedra de las Almas” . Si quieren leerlo entero desde el principio pinchar AQUí. Si bien quieren leer el capítulo XII pueden dirigirse al enlace que está a continuación.

La Piedra de las Almas Capítulo 12

por Arminda C. Ferrera

Historias de Nohm

Una historia de vida o muerte

Canción desesperada – Libertad Lamarque

Consume mi cuerpo entre tus labios;

Reduce a humo con ansia mi existencia,

A humo negro como ser envenenado.

No es presunción sino una advertencia

Cuando te digo que soy puro vicio

Y de vicio lentamente mato.


Muerte disfrutó de las palabras que suspendidas en el aire se mezclaban con el humo del cigarro que la dama agarraba con desparpajo entre sus dedos amarillentos. Poetisa de los suburbios, de los callejones oscuros, de amantes apurados, de billetes arrugados y centavos, voz desgarrada, cuerpo decrépito e investidura decadente;  si tuviera corazón latiría.

Pudiera haber sido una historia de amor, no hermosa, ni tierna, ni amable, mas sí brutal, visceral, fugaz. Su eterna sonrisa parecía ahora sincera, al imaginar a la dama besando a la propia MUERTE como si le fuera la vida en ello.

Apurando la copa dejó las marcas carmesíes en el cristal. MUERTE reparaba en todos los detalles, absorbiendo su esencia impregnada de alcohol y rabia. ¡Dioses, hubiera dado todo lo que tenía por sentir así, solo un segundo!

–         ¿Y Tú qué coño miras?

–         Me gustan tus poemas.

–         Pues tengo más, si al señor le complace, ahí va otro calentito…

Con buena vid puedes llenar mi copa

Que calienta mientras se sirve, las entrañas,

Te prometo apurarla sin derramar ni gota.

No me avergüenza decir que me doy a la bebida,

Sea jarra, botella o vaso, no hago ningún asco.

A morro, a veloz nadie me gana,

Desde la boca hasta el fondo la remato

Y cuando se agota a por otra.

–          Lo que digo: MARAVILLOSO

Por Arminda C. Ferrera

 

Disuacidio

Entre los personajes trágicos que pueblan la historia y la ficción, tal vez los suicidas sean los que más nos conmueven. Hay que aclarar que si bien homicida es el que mata a un hombre, un regicida el que mata un rey, la palabra suicida no significa, como muchos creen, el que mata a un suizo; no, un suicida es alguien que se quita la vida a sui mismo.
La mayoría de las religiones condenan el suicidio, pero las leyes no pueden hacerlo ya que el cuerpo del delito y el del delincuente, en este caso, son la misma cosa. Sin embargo, las legislaciones anglosajonas consideran delito a la tentativa de suicidio… cuando el suicida ha fracasado. En algunos casos incluso han llegado a condenarlo a muerte.
Tal vez la única novedad, en este tema tan antiguo como el hombre, sean los modernos servicios de asistencia a potenciales suicidas y la música sedante y terapéutica de la suite “la vida es hermosa” que Mastropiero compuso por encargo del CEAS centro estatal de asistencia al suicida.
Ring, ring, ring, ring, ring, riiiiiiiiinnnng

Contestador automático:

– Usted se ha comunicado con el Centro Estatal de Asistencia al Suicida; en estos momentos todos nuestros operadores están ocupados, mientras espera a ser atendido le ofrecemos nuestra música tranquilizante preparada por los expertos del centro, espere un poquito más, no cuelgue, y no se cuelgue.
– Nuestros problemas son solo bobadas, siempre hay personas más desgraciadas…
La vida los atrapa como en una red y están peor que nosotros, por ejemplo, usted
– Olvida esas lúgubres ideas (coro)
– Va bien, todo va bien…
– Olvídate, debes olvidarte… (coro)
– Va bien , todo va bien
– Ya los has olvidado (coro)
– Ya no te acuerdas de que ibas a suicidarte
– No no noooo
– aaah
– Todo va bien… (coro)
– Todo va bien
– Muy bien… (coro)
– Bien
– Bastante bien, Casi bien…Mal (coro)
– ¿Problemas? A los problemas dígale “no me importa”

– Este tiene grandes deudas
– No me importa, no me importa
– Este es muy tartamudo
– No meme impoporta, no meme impoporta
– A Este su mujer lo engaña
– No me importa, no me importa
– Lo engaña con un barbudo
– No me importa
– Muy elegante y muy forzudo
– No me importa
– Le dicemos el cornud…
– ¡¡¡NO ME IMPORTA!!!

– Centro estatal de asistencia al suicida, buenas noches, por qué asunto es… pero hombre no se preocupe, la vida es hermosa… sí lo escucho… ajá…ajá…ajá… ¡OPAA!… pero hombre no se preocupe, la vida es hermosa. Si al cabo tiene usted un montón de años por delante para gozar, para ser feliz. Digame ¿qué edad tiene?… ah, ah, ah, ah…sí, no le quedan tantos. Pero yo siempre digo que la vida es hermosa, que la vida merece la pena ser vivida, en cambio la muerte merece ser morida, jajaja… si muy bueno, muchas gracias… ¿el del lorito japones lo sabe?… ante todo según la ordenanza 34.26/8, deberá responder a algunas preguntas antes de suicidarse:
– ¿Es la primera vez que se suicida?… ah… ¿motivos del suicidio?…que no le pagan en su trabajo?… no se preocupe, la vida es hermosa… el estado lo cuida
Ya me siento mejor, porque me ayudará el estado, ya me siento mejor, mejor me siento a esperar sentado
– ¿Cuál es su trabajo?… ah es empleado del estado… el dinero no le alcanza, no me lo diga a mí, tampoco me alcanza para nada… nooo lo que pasa que cuando empecé a trabajar aquí me dijeron que me pagarían de acuerdo a mi capacidad, con esa miseria no me alcanza para nada… las deudas crecen, sí señor… tres créditos tengo… sip, no, no sé, qué se yo lo voy hacer… y cada vez que pienso en esto le juro que me dan ganas de matarme, le juro…¡como que no me ponga así!… Usted me dice eso para darme ánimos…¡ qué va a ser hermosa la vida! Quién le dijo esa mentira?… yo fracase en todo, ni para este trabajo sirvo, el otro día llamó n hombre, solo alcancé a hablar con él por un momento y se suicido… sí, pero el no quería suicidarse, había llamado equivocado…

Les Luthiers
Centro de atención al Suicida