Excusas artísticas

De largo pasó su silencioso piececito,

Sobre la olvidada y pálida hoja

que lleva su nombre escrito.

¿Inmersa en una triste paradoja

Se le ajó la prosa en el tintero?

Qué ocurrió, sea sincero.

¿Se le atragantó la lira, el soneto,

la esquirla de un verso descompuesto?

¿O es que ya no quiere ningún trato

Con esta mortal de carne y hueso?

Sobre la Ley del karma

– Todo lo que hagas se te devolverá por triplicado -dijo de forma lapidaria, contundente, con un deje de amenaza en la voz que prefirió pasar por alto-.

– Jodida burocracia… Y si hago una copia ¿me vendrá por triplicado? Es que tengo un papeleo que…

– ¡Serás animalito de dios! ¿No te suena el tres veces tres?

– Sí… a nueve.