Break (con pausa y sin prisa)

Hola a todos,

Por el momento al haberme mudado de casa no tengo internet, por ahora no puedo actualizar el blog, ni tampoco visitar las páginas que me gustan. Así que con paciencia volveré a postear in brevis, en cuanto solucione esos pequeños detalles.

Lista de detalles nímios y sin importancia:

1. Dormir en un colchón en el suelo

2. Comer sobre unas cajas de cartón, con cubiertos de plástico.

3. Sentarse donde uno pueda, el piso tiene metros cuadrados libres suficientes para elegir donde aposentar las nalgas in the floor.

4. Tener casi todas tus pertenencias en cajas hasta encontrar un lugar donde guardarlas.

5. Sin internet y sin televisión.

A pesar de todo la paso en grande.

Saludos y hasta pronto.

 

Sobre la complejidad Humana (10)

Me comen los nervios de las patas para arriba

Tengo el estómago cerrado a cal y canto

Y el esfínter ligero como una llave de paso.

Me gustaría ir a la velocidad del hiperespacio

Que no es lo mismo que hiper despacio;

Tener ocho brazos, mil ojos

Y dos cerebros para discutir conmigo misma

Y tener una segunda opinión.

Para estresarme solo tengo una vida,

Preferiblemente durante ocho horas diarias;

Desgraciadamente para infartos,

Solo tengo un corazón.

Qué esperaban, soy humana,

Ni más ni menos

No un monstruito de ciencia ficción.

 

Y apesar de todo, soy feliz… he ahí la complejidad humana

Cómo cambia la historia…

La ventaja de ser inteligente es que así resulta más fácil pasar por tonto. Lo contrario es mucho más difícil.

Kurt Tucholsky

– ¡A dónde iremos a parar? a este paso terminaremos con la poca democracia que nos dejó Franco… -dijo el taxista vehementemente, con la vena del cuello palpitante y agarrando el volante como si le fuera la vida en ello. De fondo la radio sonaba; una tertulia de la COPE-.

¿Franco el dictador? ¿El generalísimo… ? Claro, la “democracia” de Franco era muy efectiva: los que no estaban de acuerdo con el régimen se los convencía en el paredón.

– La culpa era de ellos porque hablaban demasiado…

Y pensaban demasiado. Sí, definitivamente la libertad está sobrevalorada. Una de dos, o eres un buen actor, o un buen velocista… la inteligencia te persigue pero eres más rápido.

Hecho real